Como funciona el cerebro: la clave detrás del modelo Structogram

Como funciona el cerebro: la clave detrás del modelo Structogram

Cuando hablamos de “conocernos a nosotros mismos”, solemos pensar en emociones, pensamientos o recuerdos. Pero la base de todo esto está en un órgano fascinante: el cerebro humano. Con apenas kilo y medio de peso, dirige cada acción, decisión y emoción que vivimos.

En este artículo vamos a explorar, de forma sencilla y clara, cómo funciona el cerebro y cómo herramientas como Structogram® representan gráficamente sus principales dinámicas.

El cerebro: tres sistemas, tres funciones principales

El tallo cerebral (verde)

  • Es la parte más antigua, también llamada “cerebro reptiliano”.
  • Regula funciones automáticas (respirar, latir, regular la temperatura) y también hábitos y rutinas.
  • Se asocia con la necesidad de conservar la experiencia.

El cerebro límbico (rojo)

  • Es la estructura más avanzada que se desarrolló en los mamíferos.
  • Es responsable de las emociones, la memoria y la regulación del comportamiento.
  • Comprensión inmediata de las necesidades del momento. Reacción rápida e impulsiva.

El neocortex (azul)

  • Es la estructura más reciente evolutivamente.
  • Nos permite analizar, planificar, organizar, crear teorías, imaginar el futuro.
  • Capacidad para formular contenidos complejos y abstractos en forma de “pensamientos y explicaciones internas y externas”

La metáfora de los colores

El modelo Structogram® traduce estas tres dimensiones cerebrales en un sistema visual de colores:

  • Verde → instinto, seguridad, pasado
  • Rojo → emoción, acción, presente
  • Azul → razón, planificación, futuro

Cada persona tiene los tres, pero en proporciones distintas. Esa “mezcla” determina cómo reaccionamos, cómo tomamos decisiones y cómo nos comunicamos.

¿Porqué es importante entender esto?

Conocer cómo funciona nuestro cerebro no es sólo teoría:

  • Nos ayuda a comprender por qué pensamos o actuamos de cierta manera.
  • Facilita la comunicación con otros, adaptando el mensaje a sus estilos cerebrales.
  • Mejora el liderazgo y el trabajo en equipo, al valorar la diversidad de perfiles.
  • Aporta una base de autoconocimiento para crecer de forma más consciente.

Conocer cómo funciona nuestro cerebro y cómo se combinan nuestros “colores” es solo el primer paso. El verdadero cambio ocurre cuando pasamos de la teoría a la práctica: cuando aplicamos este conocimiento en la manera en que nos comunicamos, lideramos o nos relacionamos.

Si quieres profundizar más en el modelo Structogram y descubrir cuál es tu color predominante, te invito a dar el siguiente paso.

Apúntate a nuestros próximos contenidos y talleres donde exploraremos casos reales, ejercicios prácticos y técnicas para aprovecharlo al máximo.

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